mayo2020

lunes, 19 de octubre de 2020

Geografía y relieve de la India.




La India se divide en cuatro grandes regiones: el Himalaya, las llanuras fluviales del norte, el Decán y los Ghates oriental y occidental.
El sistema montañoso del Himalaya tiene de 200 a 300 km de ancho y se extiende 2,400 km a lo largo de los márgenes norte y este del subcontinente indio, al que separa del resto de Asia. Es el sistema montañoso más alto, joven y uno de los más activos del mundo.
Los picos más importantes que están del todo o en parte dentro de la India son:
Kānchenjunga (8598 m), el tercer pico más alto del mundo después del Everest y el K2, 
Nanga Parbat (8125 m), 
Nanda Devi (7817 m), 
Rakaposhi (7788 m) y
Kamet (7756 m).
Hacia el sur y paralela a la cordillera del Himalaya está la región de las llanuras del norte, un amplio cinturón de tierras llanas de 280 a 400 km de ancho. La región es una de las mayores llanuras aluviales del mundo y comprende la mayor parte del área regada por los ríos Indo, Ganges y Brahmaputra. 



A causa de la abundancia de agua y el rico suelo aluvial, la región de las llanuras del norte es la más fértil y la más poblada de la India, además de ser la cuna de su civilización. Estas llanuras se extienden de oeste a este, desde la frontera con Pakistán hasta la de Bangladesh, siguiendo hacia el este a la India noroccidental a través del estrecho pasillo de tierra cerca de Dāarjiling.
Las partes central y occidental de las llanuras indias están regadas por el río Ganges y sus afluentes, que drenan la ladera sur del Himalaya, por lo que se conoce la región como llanura gangeática.
En la frontera suroccidental con Pakistán las llanuras dan paso al gran desierto indio y a las marismas saladas conocidas como Rann de Kutch. Al sur de las llanuras se encuentra el Decán, vasta meseta triangular que ocupa la mayor parte de la India peninsular.
El Decán es una meseta desigual, rocosa, dividida en regiones naturales por bajas cadenas montañosas y por profundos valles. Las elevaciones varían desde unos 305 hasta 915 m, aunque hay afloramientos de hasta 1,525 m. El Decán está circundado por los sistemas montañosos conocidos como Ghates orientales y Ghates occidentales.


Los Ghates occidentales son unos montes abruptos y escarpados con vistas al mar Arábigo, y tienen una altura de alrededor de 915 m. La fértil costa de Malabar se encuentra entre los Ghates occidentales y el mar Arábigo. Los Ghates orientales tienen un promedio de altitud de unos 460 m; entre ellos y el golfo de Bengala hay una estrecha llanura costera, la costa de Coromandel.

martes, 12 de mayo de 2020

La opinión pública. ¿Qué es?



El concepto de opinión pública es aquel que se utiliza para hacer referencia a las diferentes formas de expresión que una comunidad puede tener respecto de temas públicos, no privados. 

La idea de opinión pública existe desde hace tiempo ya, siempre que se hable de la reacción o de la forma de pensar del pueblo ante determinados eventos políticos, sociales, económicos o culturales. 

Sin embargo, no hay duda alguna de que la importancia que este concepto ha tomado en los últimos cincuenta años es mayor debido a que las nuevas tecnologías y la aparición de internet han facilitado y ampliado las formas de expresión pública ante todo tipo de eventos.

Así se llama a la valoración generalizada a nivel social que existe respecto a ciertos asuntos.

La opinión pública, de este modo, se crea a partir de coincidencias extendidas entre la mayoría de las personas. En su desarrollo inciden múltiples factores, teniendo especial relevancia la influencia de los medios de comunicación.


Puede entenderse a la opinión pública como una tendencia de la sociedad. Cuando se afirma que “la opinión pública expresa…” o que “la opinión pública piensa…”, se está aludiendo que a un sector mayoritario de una sociedad concuerda algo sobre un tema específico.

Supongamos que un periodista manifiesta que “la opinión pública cree que el presidente se equivocó” al realizar un anuncio. Este comunicador, ya sea recurriendo a encuestas o a su propia percepción, sostiene que la mayoría de los ciudadanos considera que el mandatario actuó de manera errónea. Por supuesto, podría rebatirse dicha afirmación diciendo que, en realidad, la opinión pública no refleja esa postura: no existe una medición exacta, precisa e infalible de lo que piensa un grupo social amplio, sobre todo porque no hay homogeneidad en sus integrantes.

Cabe destacar que la opinión pública puede manifestarse a través de protestas, huelgas y marchas. En los últimos años, las redes sociales también se convirtieron en un importante vehículo de expresión de la opinión pública.

Esta nueva plataforma, las redes sociales, nos ha traído una serie de ventajas y desventajas que se reflejan en gran parte en el proceso de concepción y difusión de la opinión pública. Entre las ventajas se encuentra la inmediatez, en especial cuando necesitamos hacer visible un asunto importante: basta con contarles a nuestros contactos que nos han embargado la casa para que en pocos minutos lo sepan muchísimas más personas; en el mejor de los casos, alguien nos ayudará.

Claro que esto se ha convertido en un arma de doble filo, porque no siempre es fácil discernir el bien del mal, la justicia de la injusticia, y mucho menos si no nos dan el tiempo necesario para procesar la información antes de emitir un juicio. La inmediatez de las redes sociales también se observa en este aspecto: recibimos una noticia y la opinión que se espera que tengamos, todo de forma inmediata y en un paquete muy oportuno. Si decidimos expresarnos en contra de la opinión pública, debemos prepararnos para hacer frente a una turba iracunda.


Esto no significa que en el pasado no pesara el carácter masivo de las ideas: siempre ha sido difícil ir contra la mayoría. Sin embargo, en la actualidad tenemos la posibilidad de hacerlo públicamente desde la comodidad de nuestro teléfono, estemos donde estemos, tocando los temas más delicados sin que varíe el proceso: escribimos qué pensamos acerca del aborto, el racismo, el nuevo equipo de gobierno o los precios de la vivienda, y le damos a «publicar».

En cuanto hacemos esto, todos aquellos individuos que hayan suscrito a la opinión pública, es decir, que hayan aceptado esas ideas prefabricadas que estaban incluidas en algún mensaje escrito por parte de alguien con cierta influencia en las redes sociales, se vendrán encima de nosotros por miedo a que destruyamos su estructura y los obliguemos a pensar por ellos mismos. La opinión pública, en otras palabras, es también un sinónimo de «lugar seguro» o «fortaleza», que reúne a miles y millones de personas aunque más no sea por un tiempo.

No confundir el brindar la opinión en espacios públicos con expresarse en ámbitos de nuestra cotidianidad. 
"Por espacio público entendemos un ámbito de nuestra vida social, en el que se puede construir algo así como opinión pública. La entrada está fundamentalmente abierta a todos los ciudadanos. En cada conversación en la que los individuos privados se reúnen como público se constituye una porción de espacio público. (...) Los ciudadanos se comportan como público, cuando se reúnen y conciertan libremente, sin presiones y con la garantía de poder manifestar y publicar libremente su opinión, sobre las oportunidades de actuar según intereses generales. En los casos de un público amplio, esta comunicación requiere medios precisos de transferencia e influencia: periódicos y revistas, radio y televisión son hoy tales medios del espacio público" (Habermas 1973: 61).




La base de la opinión pública es más cognitiva que racional. Por una lado es consecuencia de representaciones, esquemas mentales, imágenes simbólicas que los individuos construyen en cuanto a la realidad. Pero por otro lado, estos esquemas cognitivos, en tanto fuentes de opiniones, son en su mayoría una representación parcial. Y, finalmente, El ambiente familiar y compartido por todos individuos -llamémosle "mundo de la vida"- es sustituido por un "seudoentorno", al que contribuyen la propaganda política, los medios, las imágenes individuales, el egocentrismo y la manipulación, así como la experiencia de mundos y realidades no disponibles directamente.

Según Sartori, existen tres modalidades de procesos de formación de la opinión pública:

A. Un descenso en cascada desde las élites hacia abajo.
B. Una agitación desde la base hacia arriba.
C. Una identificación grupos de referencia (Sartori 2007: 77).



El modelo cascada de la opinión pública no es, por consiguiente unidireccional de arriba abajo, sino que existen complejos procesos de reequilibrio y una neutralización recíproca.

"Cuando afirmamos que en las democracias el público se forma una opinión propia de la cosa pública, no afirmamos que el público lo haga todo por sí mismo y solo. Sabemos muy bien, por tanto, que existen 'influyentes' e 'influenciados', que los procesos de opinión van desde los primeros a los segundos, y que en el origen de las opiniones difusas están siempre pequeños núcleos de difusores. (…) Todo depósito no sólo desarrolla un ciclo completo, sino que en el seno de todo depósito los procesos de interacción son horizontales: influyentes contra influyentes, emisores contra emisores, recursos contra recursos" (Sartori 2005: 176).





Foote y Hart (1953) describen cinco fases colectivas en el proceso de formación de la opinión pública:

1) Fase del problema: una situación es considerada como problemática por una persona o grupo, aunque el problema y sus consecuencias no han sido completamente definidos.

2) Fase propuesta: tiene lugar la formulación de una o más líneas de acción como respuesta al problema ya definido.

3) Fase política: el centro de atención se encuentra en el debate activo; se discuten las propuestas y alternativas y la viabilidad de aplicación de cada una de las soluciones. En esta fase el debate público y el liderazgo se constituyen en elementos principales.

4) Fase programática: es el momento en el que se lleva a cabo la acción aprobada o consensuada en las etapas anteriores.

5) Fase de valoración: involucra las evaluaciones periódicas de la eficacia de la política elegida.




Opinión pública y democracia van unidas. La libertad de opinión es un valor irrenunciable de las sociedades democráticas; es la herencia del pensamiento ilustrado del siglo XVIII: pensar por cuenta propia y opinar libremente, en libertad.

Ahora bien, la libertad de opinión requiere unas condiciones fundamentales, que se resumen en los siguientes principios:

a) El principio de libertad de pensamiento.
b) El principio de libertad de expresión.
c) El principio de libertad de organización o de asociación.

Estos principios no van sueltos; forman un ensamblaje indestructible. Efectivamente, como aclara Sartori, "la libertad de pensamiento no es sólo la libertad de pensar en silencio, en lo cerrado del alma, lo que nos plazca: presupone que el individuo puede acceder libremente a todas las fuentes del pensamiento; presupone además que cada uno sea libre de aceptar y controlar lo que encuentre escrito u oye decir, y por lo tanto presupone, entre otras cosas, mundos abiertos, mundos atravesables que nos permitan ir a verlos en persona.

A su vez, la libertad de expresión, la libertad de escribir o decir lo que se piensa en privado, presupone una "atmósfera de seguridad". La libertad de opinión está tutelada por una carta constitucional. "Finalmente, la libertad de expresión es también, en su evolución natural, libertad de organizarse para propagar lo que tenemos que decir. Los modernos partidos políticos, cuya matriz se encuentra en los clubs de opinión y de difusión de las opiniones del siglo XVIII, constituyen la primera ilustración concreta de cómo la libertad de expresión se convierte en 'organización de la opinión'. A nosotros nos interesa además, por otro lado, la libertad de organizar las comunicaciones, y más precisamente la estructura de las comunicaciones de masas, que es, al mismo tiempo, el producto y el promotor de la libertad de expresión" (Sartori 2005: 179). Sartori identifica la libertad de organización con "policentrismo". En las sociedades democráticas los medios de comunicación tienen una estructura policéntrica, aunque el grado y la configuración varía de un país a otro. Esto está claro. Pero también es cierto que quienes pretenden negar la existencia "real" del carácter policéntrico de los medios de comunicación, deberán hacerlo comparándolo "con el monopolio de estructura monocéntrica característico de los totalitarismos y las dictaduras. Es cierto que también los medios de comunicación de las democracias merecen todo tipo de reservas y acusaciones; pero negar su policentrismo y su centralidad sería equivocarse de negación" (Sartori 2007: 83).

En el sistema democrático la estructura policéntrica de los medios de comunicación es contraequilibrada y está, en cierta medida neutralizada por el hecho de emitir mensajes distintos, cuyas voces están contrastadas por contravoces. Cosa que no se da en los sistemas totalitarios. Un sistema totalitario se caracteriza por los siguientes elementos:

1º. La estructura de todos los medios de comunicación de masas es rígidamente monocéntrica y monocolor, con una sola voz: la del régimen

2º. Los medios de socialización y las instituciones educativas aparecen como instrumentos de una única propaganda de Estado; de ahí que la distinción entre propaganda y educación es abolida.

3º. El sistema totalitario tiene un mundo cerrado y hostil a todo lo exterior; por esto su única preocupación es censurar todos los mensajes del mundo circundante que no coinciden con la ideología del sistema.

4º. En el sistema totalitario los líderes de opinión están férreamente controlados, incluso más que por el control policial, por la presión de los activistas y guardianes del partido.

5º. Lo que pretende últimamente el totalitarismo es destruir definitivamente la libertad personal de pensamiento, de expresión y de organización. El totalitarismo es la invasión de la "esfera privada"




Podemos decir que la condición democrática de la opinión pública hace que ésta sea "polifónica", es decir, que la opinión pública esté marcada intrínsecamente por un "conflicto de interpretaciones", dándole una riqueza de contenido y de puntos de vista.

Hasta aquí el principio, la teoría; mejor dicho, lo que debería ser. Pero, desgraciadamente, la realidad es muy diferente, pues la opinión pública ha sido golpeada, y sigue siéndolo todavía más actualmente, por la propaganda sutilmente totalitaria de los líderes y por el poder de control social de los medios de comunicación de masas.

Fuente:  
Chomsky, Noam 1992 Ilusiones necesarias. Control del pensamiento en las sociedades democráticas. Madrid, Libertarias/Prodhufi.
2002a "El control de los medios de comunicación", en Noam Chomsky e Ignacio Ramonet, Cómo nos venden la moto. Barcelona, Icaria.
2002b La propaganda y la opinión pública. Conversaciones con David Barsamian. Barcelona, Crítica.

jueves, 6 de diciembre de 2018

¿Cuantos planetas tiene finalmente el sistema solar?


Desde 2006, nuestra lista de planetas ha perdido a Plutón, y hemos tenido que aprendernos eso de "planeta enano". Pero, ¿en qué se diferencia exactamente de un planeta? ¿Deberíamos enfadarnos con Mike Brown, Neil DeGrasse Tyson y otros científicos por el cambio?

Eris es un pequeño planeta enano descubierto en 2005. Su hallazgo provocó que se reevaluase la clasificación de planeta y Plutón pasase al grupo de planetas enanos. Pero, ¿qué sabemos de este pequeño mundo helado?




Mucha gente (especialmente entre los menos familiarizados con la astronomía) no comprenden que Plutón dejase de ser un planeta. Muchos de nosotros hemos crecido recitando nueve planetas, en lugar de ocho.

Lo cierto es que Plutón siempre había sido un caso excepcional. Inicialmente se llegó a pensar que era mucho más grande que la Tierra, y casi cada año los nuevos cálculos iban reduciendo su tamaño, hasta resultar ser un mundo más pequeño incluso que Mercurio


El problema es que, gracias a las sonda New Horizons, ahora tenemos imágenes detalladas de Plutón, como ésta, que hemos visto un montón desde 2015 y, a simple vista, parece un planeta. No tiene atmósfera, vale, pero es grande y redondo, como los planetas... Así que, ¿por qué no lo es?


Y la respuesta no esta sólo en Plutón, ni comienza en 2006. Ya a finales de los 90  se planteaba que Caronte podía ser un planeta, en un sistema binario con Plutón. Ambos giran en torno a un punto fuera de Plutón

También se descubrió otro objeto, un posible planeta, Eris que parecía algo más grande que Plutón. Además, en la década de los 90, se comenzaron a descubrir muchos objetos en el Cinturón de Kuiper.

Si Plutón, que es mucho más pequeño que los planetas, era uno, Eris debería serlo y... ¿cuántos objetos más podían quedar por descubrir que pudiesen ser planetas? Fue Mike Brown quien, en 2005, anunció el descubrimiento de Eris.

Y cuando la Unión Astronómica Internacional, decide meterse en el asunto. Por raro que pueda parecer, hasta 2006 no teníamos una definición de planeta. La UAI la creó en ese año, y estableció tres criterios que tienen cierto punto de polémica...

Los tres requisitos son: 
-Que orbite alrededor del Sol 

-Que sea esférico por su propia gravedad (o que esté en equilibrio hidrostático, si preferís la explicación técnica) 

-Que haya limpiado su "vecindario" de la mayor parte de objetos orbitales presentes en ella.

El primer punto ya nos deja claro que solo entendemos como planeta a aquellos que estén en el Sistema Solar. Los planetas que hemos encontrado alrededor de otras estrellas son "exoplanetas". El segundo punto es autoexplicativo... y el tercero tiene un punto subjetivo...

Lo de "limpiar el vecindario" nos lo explica el autor de este razonamiento Alex Rivero... es una descripción no demasiado científica. Plutón cumple los dos primeros requisitos, pero no el tercero. Comparte su órbita con muchos otros objetos del Cinturón de Kuiper. No es el objeto dominante en esa región del espacio.

Pero, si nos queremos poner exquisitos, ¿Qué es limpiar la órbita? Júpiter, por ejemplo, tiene cientos de miles (si no millones) de asteroides que viajan junto a él en su órbita, en diferentes puntos. La órbita de la Tierra es atravesada, a veces, por cometas y asteroides..


Esos puntos, por cierto, son conocidos como los Puntos de Lagrange

Sin embargo, sí es cierto que no hay ningún objeto de dimensiones considerables en la órbita de la Tierra, con la excepción de la Luna, que es, además, un satélite del planeta. Lo mismo pasa con Júpiter, Saturno, Urano, Marte, venus... Eso sí, la distancia también influye.

Porque, si estuviese en la región del Cinturón de Kuiper, la Tierra sería dominante en la órbita, pero por muy poco. En realidad, es un escenario ficticio. Los modelos de formación de planetas actuales dicen que un planeta como la Tierra no podría haberse formado allí.

Con casos como Haumea (en la imagen, un planeta enano con dos satélites), no hay duda. Ni siquiera es esférico por su propia gravedad. Además, el crear la definición de planeta enano también nos permitió encuadrar allí a Ceres, un planeta enano del Cinturón de asteroides.




 Otros objetos mucho más lejanos, como Sedna, que es el objeto más distante que conocemos en el Sistema Solar. Tarda 11.000 años en completar una órbita alrededor del Sol. 

La definición también tiene una utilidad tangible en el sistema educativo. Es fácil enseñar una lista de 8 planetas (aunque perdiésemos a Plutón en el camino). ¿Imaginen tener que memorizar una lista de más de cien planetas del Sistema Solar? Seguramente no se estudiaría.

O se buscaría establecer algún criterio que hiciese que los estudiantes solo tuviesen que aprender los planetas "de siempre". Así que, en ese sentido, no podemos decir que sea una barbaridad. Además, es cierto que los otros ocho planetas son muy diferentes entre sí.


Si no hubiésemos cambiado la definición, ahora mismo la lista de planetas sería algo como esto: Mercurio, Venus, La Tierra, Marte, Ceres, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, Plutón, Eris y Sedna. Eso sin contar la posible existencia del Planeta Nueve, y obviando otro dato.

Algunos astrónomos han estimado que en el Cinturón de Kuiper y la Nube de Oort podría haber hasta 20.000 planetas enanos. Y todos tendrían en común con Plutón esa incapacidad de limpiar su vecindario. No dominarían gravitacionalmente las regiones en las que se encuentren.

La única excepción a este punto es el Planeta Nueve, ese posible planeta que se cree que podría estar en las afueras del Sistema Solar. Por la masa y tamaño que debería tener, sí lo consideraríamos un planeta porque sería el objeto dominante en su región. Pero hay que descubrirlo

Quizá te hayas dado cuenta de que hay un pequeño problema en esta definición. Todo lo que observemos fuera del Sistema Solar serán exoplanetas (o exolunas), no habrá exoplanetas enanos porque todavía no tenemos la capacidad de determinar si han limpiado su vecindario.

Pero en lo que respecta a nosotros, aunque fastidia reconocerlo, es cierto que la definición de planeta enano no es tan mala. Eso no quiere decir que no sean objetos muy interesantes. Caronte es un satélite muy grande en comparación a Plutón, y además tiene otros 4 satélites.

Son Nix, Hidra, Cerberos y Estigia. Es decir, tiene 5 satélites a su alrededor, pese a ser más pequeño incluso que Mercurio. También se ha descubierto que Makemake (otro planeta enano) tiene una luna a su alrededor (que de momento se llama informalmente MK2)





En esta imagen se mencionan los planetas enanos que se han encontrado más allá de Neptuno (a todo lo que orbita más allá del planeta se le llama objetos transneptunianos, de ahí lo de TNO en inglés, de "Trans-Neptunian Object"). Es una lista que no ha dejado de crecer.



Estimado profesor o padres y madres de familia... ¿cuantos planetas le diremos a los chicos que memoricen?




Fuente: Alex Rivero
Divulgador científico y Escribo en Astrobitácora 


domingo, 12 de noviembre de 2017

Cómo enseñar los vientos.




Definiendo como se forman los vientos: 
Como la superficie de nuestro planeta se compone de numerosas formaciones de tierra, roca y agua, absorbe la radiación solar de manera desigual todo el tiempo, generando así diferencias térmicas que a su vez generan diferencias de presión. Estas últimas, originan corrientes que buscan equilibrarlas denominadas vientos.

Los vientos fluyen desde las altas presiones a las bajas presiones. Así, podemos decir que las altas (anticiclones) son “emisores” (áreas de subsidencia, donde hay un descenso de aire de las capas superiores) y las bajas (ciclones) son “receptores” (áreas de convección, donde hay un ascenso de aire desde las capas inferiores).


Debido a la fuerza de Coriolis (que afecta a los desplazamientos sobre una esfera en rotación), los fluidos sufren una desviación hacia la izquierda en nuestro hemisferio, por ende: un viento que se origina del sur, en nuestro hemisferio tenderá a soplar del sureste. La circulación ciclónica tiene sentido horario en el hemisferio sur, e inversamente la circulación anticiclónica es contraria a las agujas del reloj.

Para explicar un poco de la circulación global, podemos desarrollar lo que ocurre en la celda de Hadley. El exceso energético que recibe la superficie en la zona ecuatorial, hace que el aire se caliente y ascienda arrastrando consigo humedad que al enfriarse en su ascenso, se condensa formando nubosidad y precipitaciones abundantes, típicas de una poderosa actividad convectiva. 

En este caso, el ascenso de aire determina bajas presiones que atraen el aire de las zonas adyacentes (al norte y al sur). Estos aires son los llamados vientos Alisios que confluyen en la convergencia ecuatorial. A nivel de la tropopausa se produce una deriva compensadora de aire hacia los polos que completa la celda, denominados Contra-Alisios.

Todo lo que debemos saber de los vientos: 





domingo, 1 de octubre de 2017

Tierra Plana versus Tierra Esférica ¿cómo es?


En estos últimos tiempos, se ha estado propagando por las redes sociales y por toda la web en general, una serie de teorías que se pensaba estaban extintas hace mas de 500 años, nos referimos a la llamada ''Tierra Plana'' flat earth,

viernes, 28 de julio de 2017

ESTRATEGIAS PARA LA ENSEÑANZA DE LA GEOGRAFIA



 Para los profesores de estudios sociales o de geografía propiamente dicha, sabemos que trabajar la asignatura es complejo, puesto que el aburrimiento se apodera de los estudiantes por una razón, salvo honrosas excepciones, la mayoría de los que nos escuchan no conocen los accidentes geográficos de los que hablamos y aunque están ahí son incapaces de verlos, identificarlos  categorizarlos. 
Veamos que estrategias hay por todo internet, les describo en este articulo las que están sobradamente comprado que funciona. 

sábado, 8 de julio de 2017

¿ Cómo enseñar el Poder público ?


El poder publico es: es la capacidad que tiene el estado para obligar a alguien a realizar un acto determinado. El poder público es necesario para el funcionamiento de grupos sociales que confluyen en un espacio físico cualquiera.